Fin del conflicto armado, inicio de la PAZ
Aun confío como muchos otros colombianos que la dejación de las
armas y el fin del conflicto armado puede estar próximo y así empezar a
escribir otra historia en este país.
Claro esa historia tendrá
que abrirse a la posibilidad de muchas maneras de construir el país, pero antes
tenemos que escuchar la historia de cómo las víctimas de este país quieren
reconstruir un país que nunca fue suyo, entonces sería en vez de reconstruir
construir con ellos ese país que les fue siempre una utopía.
Esta primera historia deberé
recoger como una prioridad la voz del campesinado, no de sus federaciones y
gremios, la voz de los afrocolombianos, no la de sus representantes blancos y
mestizos, la voz de los indígenas, no la de los terratenientes, las voces jóvenes
que no quieren servicio militar obligatorio, no la de el poder económico
que no envían a sus hijos a la guerra, la voz de las mujeres, no la de los
hombres que con doble moral re victimizan y las excluye de su papel en la
sociedad.
Difícil tarea la que se nos
presenta en pos conflicto, construir la paz, inventarnos la paz, imaginarnos
como será vivir en paz, soñar con la paz, luchar ahora y por vías democráticas
por la paz.
Esta será la segunda
historia que deberemos contar, y más que contar deberemos transmitir por todas
las vías posibles el horizonte de sociedad que queremos. Tendremos que cambiar
el imaginario para reconciliarnos, para incluir, para aceptar, para tolerar
toda aquella opinión diferente que busque el avance de la sociedad y que
atienda el clamor de justicia, equidad, igualdad, oportunidad, trabajo digno, soberanía,
sostenibilidad y sustentabilidad ambiental, protección del ambiente, soberanía económica,
seguridad social, educación para el buen vivir y muchas otras peticiones que
han sido la causa de pugnas internas por décadas.
Hoy tenemos la voluntad de
paz del Estado, de la Guerrilla (podríamos decir también de las guerrillas si
en este contexto y ambiente de paz se pudieran integrar los diálogos
exploratorios con el ELN y el EPL), solo nos falta la voluntad ciudadana, esta
no representada en las urnas aunque sea la manera más contundente de refrendación,
sino esa voluntad representada en las acciones del pos conflicto que es un
trabajo de todos y todas.
¡Hemos avanzado mucho, nos
falta poco, y se viene lo duro... pero hay que seguir y pintar la paz!
Fin del conflicto armado, inicio de la PAZ
Aun confío como muchos otros colombianos que la dejación de las
armas y el fin del conflicto armado puede estar próximo y así empezar a
escribir otra historia en este país.
Claro esa historia tendrá
que abrirse a la posibilidad de muchas maneras de construir el país, pero antes
tenemos que escuchar la historia de cómo las víctimas de este país quieren
reconstruir un país que nunca fue suyo, entonces sería en vez de reconstruir
construir con ellos ese país que les fue siempre una utopía.
Esta primera historia deberé
recoger como una prioridad la voz del campesinado, no de sus federaciones y
gremios, la voz de los afrocolombianos, no la de sus representantes blancos y
mestizos, la voz de los indígenas, no la de los terratenientes, las voces jóvenes
que no quieren servicio militar obligatorio, no la de el poder económico
que no envían a sus hijos a la guerra, la voz de las mujeres, no la de los
hombres que con doble moral re victimizan y las excluye de su papel en la
sociedad.
Difícil tarea la que se nos
presenta en pos conflicto, construir la paz, inventarnos la paz, imaginarnos
como será vivir en paz, soñar con la paz, luchar ahora y por vías democráticas
por la paz.
Esta será la segunda
historia que deberemos contar, y más que contar deberemos transmitir por todas
las vías posibles el horizonte de sociedad que queremos. Tendremos que cambiar
el imaginario para reconciliarnos, para incluir, para aceptar, para tolerar
toda aquella opinión diferente que busque el avance de la sociedad y que
atienda el clamor de justicia, equidad, igualdad, oportunidad, trabajo digno, soberanía,
sostenibilidad y sustentabilidad ambiental, protección del ambiente, soberanía económica,
seguridad social, educación para el buen vivir y muchas otras peticiones que
han sido la causa de pugnas internas por décadas.
Hoy tenemos la voluntad de
paz del Estado, de la Guerrilla (podríamos decir también de las guerrillas si
en este contexto y ambiente de paz se pudieran integrar los diálogos
exploratorios con el ELN y el EPL), solo nos falta la voluntad ciudadana, esta
no representada en las urnas aunque sea la manera más contundente de refrendación,
sino esa voluntad representada en las acciones del pos conflicto que es un
trabajo de todos y todas.
¡Hemos avanzado mucho, nos
falta poco, y se viene lo duro... pero hay que seguir y pintar la paz!
- Respuesta...
- Epanadiplosis de tu ausencia.
- El aire lleno de palabras.
- Tengo un sabor en la boca.
- Solo quiero tu sonrisa.
- El Copetón
- Invictus
https://docs.google.com/?tab=mo&authuser=0&pli=1#folders/0BzNZ-JwhOAS0VUtWWnE5YWhUdC1xZGhVVGlFaTBodw